Muchas veces los clientes nos preguntan cuánto debe durar su sofá. Unas veces nos dicen que les ha durado toda una vida, otras que unos meses. La gran mayoría nos indican que su sofá ha estado en perfectas condiciones entre diez y quince años antes de empezar a deteriorarse.

En Bianco Sofás estimamos la vida útil de nuestros sofás entre quince y veinte años en muy buenas condiciones de mantenimiento.

QUÉ ES LA VIDA ÚTIL

Llamamos vida útil del sofá al tiempo en el que tenemos el sofá en condiciones que nos permitan descansar, es decir, aunque el sofá no esté como el primer día, si todavía nos sentamos y estamos cómodos y podemos descansar en él es que esta en el periodo de vida útil.

Normalmente los sofás acaban deteriorándose en el tiempo siempre por las mismas partes, asientos que se hunden, respaldos que están ya muy blandos, tela rasgada…etc. Todo ello es muy normal con el paso del tiempo.

En este artículo vamos a ver en qué nos tenemos que fijar para saber si un sofá va a tener más o menos vida útil.

CÓMO ALARGAR LA VIDA DEL SOFÁ

Para alargar la vida útil del sofá la mejor manera, como en todas las cosas, es siempre cuidarlo. Un sofá tiene su función, y si le damos la función para la que está destinado simplemente nos responderá como debe. Es decir, debemos sentarnos como toca, sin tirarse, sin rasgar la tela, si puede ser manchándola lo menos posible…etc SOFÁS DE LARGA DURACIÓN

Para saber cómo elegir un sofá en función de su duración debemos fijarnos en los materiales en los que está fabricado.

Las espumas: es una de las mayores preocupaciones a la hora de comprar el sofá. Y tiene todo el sentido. El comprar unas espumas de asiento de calidades de más de treinta kilos de densidad por metro cubico nos permite garantizar la duración del sofá más tiempo del que lo vamos a encontrar si las espumas son de menos densidad. Calidad y cantidad. Es decir, hemos mencionado que las espumas deben ser de calidades superiores a los treinta kilos, pero también tenemos que mencionar que también deben ser gruesas. No nos vale una espuma de mucha densidad, pero con muy poco grosor. En cuanto a las espumas tenemos que tener claras dos palabras: calidad y cantidad.

Tapizado: el tapizado también influye en la duración del sofá. Como todo en la vida el comprar algo un poco más caro también debe significar que nos dure más. Existen tapizados con más y menos pasadas de hilo, con más resistencia al sol, al paso del tiempo. Normalmente este tipo de tapizados son un poco más caros, pero a la larga nos resultan más económicos. Esto no se sabe hasta que pasen unos diez años. Los primeros años con un tapizado básico el sofá se conservará bien, pero la diferencia se verá cuando haya pasado más tiempo y el tapizado más caro se mantenga en mejores condiciones que el más económico.

ESTRUCTURAS

Con las estructuras nos referimos tanto a la estructura de madera como a los mecanismos metálicos que usualmente contienen los sofás de hoy en día.

En cuanto al armazón hay que ver el grosor de la madera, no es lo mismo un grosor de 1,5cm que uno de 3,5cm.

Y lo mismo con los mecanismos. No es lo mismo en cuanto al grosor del metal, a la calidad de las bisagras, etc.

Todos los materiales influyen en la duración del sofá, como cualquier cosa, un sofá se puede romper por cualquier parte, es por ello que debemos buscar los mejores materiales en todo el sofá.

En Bianco Sofás solamente trabajamos con los mejores materiales del mercado. Tanto en tipos de telas como en calidad de espumas.

Nuestros asesores comerciales son grandes expertos que le explicarán con todo detalle la calidad de cada componente de nuestros sofás, todos ellos equipados con materiales de primera calidad, tanto las espumas de los asientos como los tapizados seleccionados.

Por último, queremos resaltar que para alargar la vida del sofá hay que tener en cuenta el trato que se le da. Con buenos materiales y dándole un buen trato estamos seguros de que su sofá durará muchos años proporcionándole comodidad y descanso.