Los sofás de esquina cuentan cada vez con más adeptos no solo por su estilizado diseño y por lo cómodos que resultan para ciertas actividades, como reuniones familiares o ver la televisión: también son perfectos para aprovechar al máximo el espacio de la casa y utilizarlos incluso como un sofá-cama, dependiendo del tamaño de las piezas que lo conformen. Si estás pensando en situar uno de estos en el salón, echa antes un vistazo a nuestra lista de consejos para hacerlo de la manera más eficiente y segura.

¿Es una buena idea incluir un sofá rinconera en el salón?

Es cuestión de gustos, como todo, pero la inclusión de un sofá rinconera en el salón se ha postulado cada vez como una de las opciones más acertadas en cuanto a estética y comodidad. Permite aprovechar de mejor manera el espacio, sin dejar esquinas ciegas que empequeñecen el salón sobremanera. Al aprovechar toda la amplitud que ofrecen las esquinas, estos sofás rinconeras modulares pueden ser de mayor tamaño, permitiendo incluso utilizarlos para dormir cómodamente o ante la eventual presencia de invitados.

Antes de incluir uno en tu salón, debes pensar en la distribución del espacio. Y es que puedes encontrar sofás rinconeras modulares para montarlos de forma más sencilla, pero también puedes encargar sofás rinconeras a medida en caso de que el tamaño de tu vivienda cuente con una estructura y unas medidas muy particulares. Por ejemplo, si hablamos de una casa de montaña con estructuras de piedra, o estancias donde se aúna el espacio del salón y el comedor… Estos encargos tienen en cuenta todo tipo de necesidades y la diferente distribución de los espacios, de forma que es posible adaptar tanto el tamaño de los módulos como la anchura de los mismos.

Cómo unir los sofás rinconeras

Pese a que es más que probable que cuentes con la ayuda de varios montadores profesionales que te ayuden a ubicar correctamente el sofá rinconera, nunca está de más conocer la mejor manera de unir estos sofás, sobre todo si hablamos de sofás rinconeras a medida.

Lo mejor es empezar por la pieza más voluminosa, de forma que podamos emplear todo el espacio libre de la estancia para moverlo con soltura sin riesgo de romper ninguna de nuestras pertenencias. Cuando la pieza más grande del sofá rinconera esté ubicada, podemos empezar a desplazar los módulos por la estancia para distribuirlos de la manera más conveniente. Si vamos a adecuar los módulos a la esquina de la pared, es de suponer que previamente habremos estudiado el espacio disponible para crear la pieza perfecta, algo que solo se consigue optando por elegir entre sofás rinconeras a medida.

Pero un sofá rinconera grande puede integrarse también en un espacio sin esquinas, en el centro del salón y sin respaldos auxiliares. Es una de las opciones más demandadas entre quienes buscan crear en el salón un espacio enormemente acogedor, y resulta perfecto para ubicar muebles en la parte frontal o posterior del sofá. Es una disposición muy nórdica que ha sido adaptada en el sur de Europa con gran éxito, aunque para llevarla a cabo se requiere de un espacio lo suficientemente grande como para no entorpecer el paso por el salón para que este sea, realmente, un salón y no una sala de estar.

Los sofás rinconera en las salas de estar

En caso de querer integrar un sofá rinconera pequeño en otro espacio, es posible hacerlo en partes de la vivienda como la sala de estar. Estas salas permiten adaptar la estructura típica de los salones a pequeñas estancias donde recibir a invitados o atender visitas, y en las que la disposición perpendicular de un sofá rinconera resulta ideal al fomentar el trato cara a cara de los individuos implicados.

Para este tipo de estancias, añadir un sofá rinconera pequeño resulta ser una gran opción. Los módulos de este tipo de piezas se reducen a únicamente dos unidades, de forma que su montaje es extremadamente sencillo y resulta más fácil de complementar con accesorios como mesas, tocadores o muebles de bar. Con este tipo de sofás, las mesas redondas de madera dan excelentes resultados al apostar fuertemente por un estilo visual más vintage y rústico.

El sofá rinconera grande debería reservarse únicamente para salones, dada la enorme envergadura de estos modelos y su incompatibilidad con salas enfocadas de paso. Además, este tipo de productos están muy enfocados a ser combinados con otros elementos del mobiliario, como mesas de comedor, sillones, cuadros y chimeneas. En el caso de los sofás rinconeras modulares, nuestra recomendación es mantener el diseño original y no desplazar las piezas a otras partes de la vivienda. De lo contrario, un sofá modular con partes híbridas procedentes de distintos modelos no ofrecerá el nivel de confort que caracteriza a este tipo de productos, por lo que es siempre importante que se respete la disposición establecida por el fabricante.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de encargar un sofá rinconera a medida

En caso de que desechemos la idea de incluir un sofá rinconera pequeño en la sala de estar o que nuestro salón necesite de uno específicamente adecuado a nuestro espacio, lo mejor será acudir a un centro especializado en sofás y productos de mobiliario para el hogar para optar a incluir uno de los sofás rinconeras a medida que el comercio pueda proporcionarnos. 

Antes de realizar el pedido, ten en cuenta los siguientes aspectos: proporciona al establecimiento las medidas totales de tu salón y las que pretendes ocupar con el sofá, así como las de los pilares y paredes que se encuentren en la estancia. También deberás garantizar que, en el momento de ubicarlo, se cuenta con el espacio necesario para moverlo, de forma que los encargados de transportarlo cuenten con lo necesario para incorporarlo en la estancia elegida.

Otro aspecto fundamental será concretar si se quiere añadir algún complemento al sofá, como una mesa de madera lateral incorporada para crear el efecto esquina en caso de ubicarlo en el centro de la estancia y no en un espacio angular.

Por último, ubícalo siempre en un lugar donde se cuente con la iluminación natural necesaria y una ventilación adecuada. También es importante respetar la distancia ideal para ver la televisión, sobre todo en caso de contar con una televisión de pared de más de 40 pulgadas. De esta manera, te garantizarás un visionado más acertado de la televisión y preservarás el buen estado de tu salud ocular.